Ultimas
Inicio » La Sexta » «Se ha dicho que el crimen organizado ha permeado la política. Ha sido al revés», Sub Galeano
«Se ha dicho que el crimen organizado ha permeado la política.  Ha sido al revés», Sub Galeano

«Se ha dicho que el crimen organizado ha permeado la política. Ha sido al revés», Sub Galeano

«Se ha dicho que el crimen organizado o el narcotráfico han permeado la política. Ha sido al revés: los usos y costumbres de una clase política corrupta (como la mexicana, en el caso de nuestro país, pero más de una nación cumple con los requisitos), se trasladaron al crimen organizado…»

El Método, la bibliografía
y un Drone en las profundidades de las montañas del Sureste Mexicano.

4 de mayo del 2015.
Sub Galeano.

Hace ya varias lunas, en algún rincón de estas montañas del sureste mexicano, nos reunimos un grupo de compañeras y compañeros de la Comandancia General del EZLN. El objetivo era “cruzar” informaciones que se habían recabado, tanto en las comunidades como fuera de ellas.

Así hacemos. No es el análisis de una persona la que determina lo que sí y lo que no, sino un intercambio de análisis, de reflexiones, de pensamientos. Lo que las compañeras y compañeros bases de apoyo zapatistas han denominado, acertadamente, una “compartición”.

Espero que haya tiempo y modo para extenderme más en esto después, por ahora baste decir que no siempre fue así.

En esa reunión había algo en común en los informes: se veían alteraciones en la economía contrainsurgente en las comunidades, en la economía local, nacional e internacional.

Después de hablar y escuchar, llegamos a la conclusión de que veíamos lo mismo: se avecinaba una profunda crisis, no sólo económica pero también económica, una tormenta.

Sintetizando la compartición de aquella madrugada:

¿Las señales?

Una.- Una crisis económica como nunca antes. Lo que ahora se ve son sólo las primeras lluvias, lo peor está por venir. Los economistas de arriba han pasado de señalar que la turbulencia se superaría en meses, a adelantar que será en años. No tienen permitido decir la verdad: no tienen ni la más remota idea de a dónde conducirá esta crisis. Porque resulta que no es sólo una crisis económica. Hay que multiplicarla por las catástrofes ambientales no-naturales, puesto que son el efecto de una causa no natural: la transformación de todo, incluso lo básico elemental -agua, aire, luz y sombra, tierra y cielo-, en mercancía. De ahí a su explotación fuera de la más elemental lógica. Y no sólo, además están las catástrofes propositivas, pero de ellas hablaremos después.

Otra.- La pérdida de la legitimidad de las instituciones “tradicionales” (partidos, gobierno, sistema judicial, iglesia, ejército, policía, medios de comunicación, familia) y el nulo intento de recuperarla.

Otra una.- La corrupción tan escandalosa en las clases políticas que raya en la psicopatía. Es tal el nivel de degradación que el verdadero Poder, el del dinero, está escandalizado. Tanto, que temen que lo que no hizo la arbitraria tiranía del dinero, lo haga la corrupción en los gobernantes: provocar una rebelión.

Una otra más.- Estamos frente a una realidad que se sintetiza hoy en una palabra: Ayotzinapa. Para nosotras, nosotros, zapatistas, Ayotzinapa no es la excepción sino la regla actual. Ahí está el retrato de familia del sistema a nivel mundial.

Se ha dicho que el crimen organizado o el narcotráfico han permeado la política. Ha sido al revés: los usos y costumbres de una clase política corrupta (como la mexicana, en el caso de nuestro país, pero más de una nación cumple con los requisitos), se trasladaron al crimen organizado.

¿Cómo decírselos? ¿Se han dado cuenta de cómo en los medios y espectáculos se presenta a los genocidas y asesinos seriales como insensibles? Bueno, la clase política moderna no es así, no es insensible. Perciben perfectamente y tienen emociones. Sólo que no son de pena, remordimiento, contrición. No, lo disfrutan. No estamos frente a algo mecánico que tortura, mata, descuartiza y desaparece o exhibe una víctima. No, se trata de paladear el crimen. De sentir y gustar el poder de desalojar a una persona de su vivienda, de despojarla de su tierra, de arrebatarle sus bienes, de imponerle el terror, de hacerle ver su fragilidad, de recalcarle su indefensión, de humillarla, de despreciarla, de aplastarla, de asesinarla, de matarla en vida y matarla en muerte. Sin más razón que el ejercicio del Poder y de sus ministros a todo lo largo del eje que atraviesa la pirámide social: del potentado hasta el “jefe de familia”, pasando por gobernantes, legisladores, jueces, policías, delatores, gerentes, jefes de piso, mayorales y mayordomos.

Por ejemplo, hay quien piensa que la manera con la que ha enfrentado el gobierno federal mexicano y la clase política en su conjunto, el crimen de Ayotzinapa mostró su debilidad, su torpeza, su incapacidad. Puede ser. Lo que nosotras, nosotros, vimos y vemos es que lo administraron disfrutando cada uno de los pasos. Se regocijaron con cada lágrima de los familiares. Festejaron la rabia y la impotencia. Obtuvieron placer al leer o escuchar cada relato de los supervivientes, de las madres y padres de los que faltan. Si el común de la gente se horrorizó y se conmovió, allá arriba hubo deleite. Los encargados gubernamentales de ver el asunto, como el procurador de justicia, se fueron hasta que estuvieron ahítos de la tragedia. No estamos frente a la pudorosa clase pudiente de antes, que delegaba en otros (policía, ejército, paramilitares) la concreción del crimen. No, los de ahora no se conforman ya ni siquiera con estar en el palco vip de primera fila. Quieren sentir el placer directo de disponer de vidas, bienes, historias. Al lado del sicario y del policía, están ahora los herederos del Poder real.

Otra una otra.- Aunque las viejas estructuras del poder político y económico todavía aparezcan de tanto en tanto a decir alguna insensatez, no son sino escombros de lo que fueron. La mayoría de las grandes empresas antes nacionales, ahora no son sino prestanombres de los grandes capitalistas mundiales, y todos, absolutamente todos, están atados y sometidos por la banca internacional. Ironías: temerosos siempre de los de abajo, fueron despojados por los de más arriba. De nada sirvió cultivar a los paramilitares (la “Brigada Blanca” en México, los “GAL” en el Estado Español) para las “guerras sucias” en todos los abajos del mundo. Ahora se consuelan mutuamente en las siempre decadentes páginas de sociales de periódicos, revistas, programas frívolos, y el feisbuc como opción más económica.

Y mientras los nostálgicos del poder económico de antaño se pelean, y se reagrupan cuando la plebe parece levantarse, los grandes monarcas del dinero, los que en lugar de un nombre en la lista de FORBES tienen un asiento en el consejo de accionistas de bancos y emporios, toman posiciones. Los que realmente mandan adquieren terrenos, empresas quebradas, “cuadros calificados”. El trabajo de “limpia de personal” lo hacen los negocios que, aún no lo saben, habrán de quebrar. Entrarán los grandes ya sin el lastre de sindicatos, contratos colectivos, personal de confianza.

Los aparatos represivos supuestamente nacionales, erigidos con la coartada de la defensa frente a la amenaza externa y el control interno, hacen genuflexiones ridículas ante sus superiores en las metrópolis. Era cierto eso de la desestabilización alentada por intereses extranjeros, pero la amenaza interna no vistió los ropajes de la guerrilla, sino que llegó con traje, corbata y escoltas importadas. No portaban armas de fuego, bombas molotov, manuales subversivos, sino créditos a plazos infinitos… e impagables.

¿Se espantan ustedes por los escándalos que aparecen o aparecieron en los medios de comunicación y en las redes sociales? ¿Le escandalizan las mansiones de Peña Nieto y Videgaray? ¿Las corrupciones en los gobiernos de distintos puntos del planeta? Bueno, si quieren realmente aterrarse, consigan una plática “off the record” con alguien de los grandes medios de paga. Inviertan los papeles, en lugar de ser entrevistadoas, pregúnteles ustedes. No les pregunten por lo que ha salido publicado, pregúntenles por lo que se ha silenciado. No por lo que se censuró, sino por lo que ni siquiera apareció como proyecto de investigación o de nota periodística. Entonces sabrán lo que es vomitar de asco y terror. Si quieren, quédense y escuchen las justificaciones (razones de Estado, la gente no está preparada para conocer toda la verdad -bueno, ni siquiera una parte de ella-, nos amenazaron, la nómina, el proyecto, la chamba, la vida).

Una otra y ya.- La crisis que viene no va a mandar un telegrama ni se va a anunciar en monumentales o cartelera. No, pone un pie en su puerta antes de que alcance a cerrarla. Se cuela por las ventanas, los resquicios. Se cuela por entre las noticias del escándalo de moda. ¿Conocen ustedes eso que dice que las revoluciones no se anuncian? Bueno, las crisis sí, pero al parecer nadie toma nota.

La crisis no se puede esconder dentro de un vocho azul, ni debajo de un poncho beige. No se puede meter en la cárcel, ni desaparecer, ni asesinar. No se puede poner en la lista de desaparecid@s. Ni negociarla en los pasillos de los congresos, las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional.

Ah, cierto. Crisis como ésta no vienen solas. Las acompañan los saltimbanquis de toda la historia: profetas, líderes, salvadores supremos, nuevas religiones, el cambio está en uno mismo, ayúdate que yo te ayudaré, piensa positivo, “sonríe, vamos a ganar”, “seremos su peor pesadilla”.

¿La Cultura? ¿El Arte? ¿La Ciencia? Serán actividades clandestinas si son independientes. Si son de paga, valdrán menos que la propina al “valet parking” del antro de moda. Ironías: aterrados por la piratería (se dice “producción alternativa”), y pasar a ser empleados de la grandes empresas del entretenimiento, es decir, producir lo que mande el que paga.

Ahora bien. ¿Y si no? ¿Si se trata sólo de una alucinación del zapatismo? ¿Si la “libre empresa” local y nacional sigue su paso boyante a un futuro mejor? ¿Si la banca internacional no depreda los bienes de familias, países, continentes? ¿Si el capitalismo mundial reconoce las diferencias y la diversidad?

¿Si los partidos de izquierda priorizan sus principios y programas por encima de su afán de puestos? ¿Si los gobernantes son moderados en su rapiña y dedican una buena parte de su botín a reconstruir la seguridad social? ¿Si es sólo una lluvia pasajera, algunos nubarrones que pasaron sin más?

Si pasa todo eso, es decir, si no pasa nada, responda usted ¿le hará daño haberse organizado?, ¿le estorbará haber tomado, junto a otros, otras, otroas, su destino en sus propias manos?, ¿le molestará el haber escuchado a otroas, iguales, diferentes como usted? ¿Será más pobre, menos persona? ¿Se sentirá vacío, incompleto, inútil?

El mundo, su mundo, ¿será peor o mejor?.

Escrito completo en: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2015/05/04/el-metodo-la-bibliografia-y-un-drone-en-las-profundidades-de-las-montanas-del-sureste-mexicano-supgaleano-4-de-mayo-de-2015/

Acerca de POZOL COLECTIVO

Comments

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll To Top